Garantía de Edad: Principios Rectores y Mejores Prácticas
Los servicios digitales trabajan para diseñar experiencias seguras y apropiadas para cada edad, incluso mediante la implementación de prácticas de “garantía de edad” para establecer la edad de un usuario.
Existe una variedad de enfoques para garantizar la edad, incluida la verificación de edad basada en la revisión de documentos de identidad o el consentimiento de los padres; la estimación de edad basada en inferencias hechas a partir de datos del usuario, características físicas u otras medidas; y la declaración voluntaria por parte del usuario.
Todo enfoque relativo a la garantía de edad implica concesiones. Entre los desafíos clave está el hecho de que los métodos más precisos pueden depender de la recopilación de nuevos datos personales y, por lo tanto, estar en tensión con los compromisos de privacidad que un servicio tiene con sus usuarios y sus obligaciones legales. Los métodos también pueden generar desigualdades entre los usuarios, discriminar injustamente a determinadas personas y ser económicamente inviables para las empresas más pequeñas.
No existe una solución única en este ámbito. Por el contrario, diferentes servicios optan por diferentes enfoques en base a una variedad de factores que incluye, entre otros, a los usuarios del servicio, el tipo de servicio ofrecido, el cálculo de riesgos, las expectativas de privacidad y la viabilidad económica.
Como parte del compromiso de las empresas practicantes del Digital Trust & Safety Partnership al Sistema de mejores prácticas de confianza y seguridad, este documento describe una variedad de mejores prácticas actuales para la garantía de la edad. Identificamos cinco principios rectores y luego observamos cómo las empresas han utilizado estos principios para desarrollar ejemplos de mejores prácticas para garantizar la edad. Por supuesto, las prácticas específicas de los servicios pueden variar según el producto o la característica digital, y evolucionar tanto por los desafíos enfrentados como por los avances existentes en las tecnologías para garantizar la edad.
Los cinco principios rectores son:
- Identificar, evaluar y ajustarse a los riesgos para los jóvenes, e informar métodos proporcionales de garantía de edad como parte de la implementación de la seguridad por diseño.
- Tener en cuenta los riesgos para la privacidad del usuario y la protección de datos como parte del desarrollo, implementación y evaluación continua de los enfoques de garantía de edad.
- Garantizar que los enfoques para garantizar la edad sean ampliamente inclusivos y accesibles para todos los usuarios, independientemente de su edad, nivel socioeconómico, raza u otras características.
- Realizar operaciones de cumplimiento estratificadas en la implementación de los enfoques para garantizar la edad.
- Asegurar que las políticas y prácticas pertinentes para garantizar la edad sean transparentes, e informar periódicamente al público y a otras partes interesadas acerca de las medidas adoptadas.